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23 Febrero 2010
La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.  La Cuaresma dura 40 dÃas; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo.  A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.
El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada dÃa, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegrÃa para alcanzar la gloria de la resurrección.
40 dÃas
La duración de la Cuaresma está basada en el sÃmbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta dÃas del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judÃo por el desierto, de los cuarenta dÃas de Moisés y de ElÃas en la montaña, de los cuarenta dÃas que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judÃos en Egipto.
En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.
La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espÃritu penitencial y de conversión.
Para leer el mensaje del Papa Benedicto XVI para la Cuaresma 2010 has click aqui:
http://rh.iglesia.org.pa/component/content/article/1-latest-news/402
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Ahora te invitamos a mojarte en esta Cuaresma 2010:
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